JULIAN MAESO


Tratándose de Julián Maeso, una auténtica enciclopedia del rock, hablar de ampliación del catálogo de ritmos, sonidos y matices son palabras mayores. Pero eso es precisamente lo que se esconde entre las apasionadas canciones de Somewhere Somehow, el tercer álbum en solitario del ex de The Sunday Drivers, que disecciona la historia del género en cada una de sus intervenciones, ya sea discográfica o interpretativa. En este caso es en forma de un nuevo álbum, el primero como artista de Sony Music, que saldrá publicado el 28 de octubre bajo el sello Legacy.

En Somewhere somehow Maeso se entrega al instinto salvaje del entusiasta del rock para completar una obra excitante y conmovedora. Se deja el alma en las 11 joyas que lo componen, cada una distinta de la otra, diferentes incluso entre su punto de partida y el de llegada, invitando al oyente a convertirse en protagonista de un viaje por colores y sonidos en el que se conoce el origen, pero nunca el destino.

Los cimientos de su música siguen asentados en el soul y en el rock de los años setenta, pero el abanico de sus fuentes se expande al funk, al country o incluso al jazz, hasta completar el más variado de sus tres discos. Cede protagonismo el órgano Hammond, para que irrumpan aquí y allá las maravillosas voces de Alana Sinkey y Erin Corine en busca del estribillo perfecto, con gotas de magia provenientes de sintetizadores y melodías propias del jazz etíope o de la psicodelia.

El título del álbum ya avanza que la magia puede aparecer en cualquier sitio y de cualquier forma. Somewhere somehow es un catálogo de hechizos que parten de un lugar tan real y concreto como el que aparece en la fotografía de portada. Maeso imagina un espacio y crea la banda sonora de todas las experiencias que allí puedan surgir. Así se despliega el embrujo de algo más que una suma de canciones: una experiencia desbordante de vehemencia y entusiasmo.

Las canciones del álbum cobran vida propia. A veces mediante un funk con sintetizadores como el de No earthly Paradise, que abre el disco, y otras con una vis pop que remite a su añorada banda The Sunday Drivers, como en The road less travelled, Keep on striving o la redonda Back to me back to you, tan arraigada en el soul. Juega en otras ocasiones Maeso a transformarse en los pocos minutos que dura un tema, para viajar del sur de Estados Unidos a Jamaica (I wonder and wander) o del rock europeo al blues (Long Winter drama).

En el álbum juegan un papel fundamental las colaboraciones, bajo la supervisión de Alfonso Ferrer, el responsable de la grabación y la mezcla, que canalizó las ideas de Maeso y las enriqueció con las propias. Maeso invitó a participar en el álbum a Jorge Pardo, que le pone una flauta arraigada en el jazz a Long Winter drama, un tema con un final desgarrador; a Lyndon Parish, pieza fundamental en la creación de las letras de Julián, que aporta a su vez un enlace directo con el pop más británico en Back to me back to you o The road less travelled; al pianista de jazz Albert Sanz, que aporta una sensibilidad única a Befare they leave; a Ovidi Tormo, de Los Zigarros, en You gotta; al bluesman Adrián Costa de The Criers, a Luis Gálvez, a Sergi Fecé pieza fundamental en el disco Dreams Are Gone…

Las letras de Somewhere somehow son un continuo viaje de lo particular a lo universal. Saltan constantemente de la locura política global de It can´t be true a los problemas individuales de Long Winter drama; de los afectos personales de Before they leave a los trastornos colectivos de No earthly Paradise; de las obligaciones de todos de You gotta al desamor propio de Back to me back to you.

La banda es otro gran protagonista del nuevo trabajo. Como corresponde a un álbum creado en medio de una gira tan larga como la de One way ticket to Saturn, los músicos que lo acompañaron en los conciertos son también los que le dan sentido a las canciones de Maeso en Somewhere somehow. “El disco no es ni más ni menos que eso: el reflejo de lo que surgió en la gira, en la que la convivencia entre todos nosotros cobra tanta importancia”, recalca el líder del grupo. Ahora son The Magic Souls, con Amable Rodríguez y Pere Mallén a las guitarras, Coke Santos a la batería, Alfonso Ferrer al bajo y el propio Maeso a muchas cosas: voces, órganos, pianos, sintetizadores y guitarras.

Somewhere Somehow toma el relevo del gran One way ticket to Saturn, el álbum de 2014 que relanzó su carrera y con el que conquistó a público y prensa especializada. Medios como Ruta 66 o Rolling Stone lo situaron entre los mejores del año, mientras sus conciertos afianzaban su fama de banda de escenarios.

Curtido en la escena del rock también en grupos como The Blackbirds, Speaklow, The Sweet Vandals, Aurora & The Betrayers, Pájaro, Los Labios,etc… Maeso ha sido músico en giras de M-Clan o Quique González y ha puesto su talento al órgano Hammond al servicio de las grandes divas del soul como Irma Thomas,Betty Harris o Martha High. También ha tocado para Ken Stringfellow, Taylor McFerrin o The New Master Sounds, además de telonear a grandes como Jakob Dylan, Paul Weller,Iggy Pop, The James Taylor Quartet, Maceo Parker o Neneh Cherry.

La carrera en solitario de Julián Maeso se inició en 2012 con el doble ábum Dreams are gone. Ahora alcanza su tercer asalto en plena expansión de su talento.

 

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